Datos Generales anfibios


Datos Generales.
 Muchas veces usted habrá escuchado por ahí que la rana es "la esposa del sapo", aludiendo al supuesto de que "rana" es la hembra de dichos batracios.
 La verdad es que esto es un error que se ha transmitido como resultado de la creencia popular.   Así como existen sapos macho y sapos hembra, también existen ranas macho y ranas hembra.
Sin embargo, las diferencias existentes entre estos 2 representantes anfibios suelen ser algo confusas, ya que, al menos desde el punto de vista morfológico, muchas veces características que son propias para ranas y sapos parecen fundirse en especies que no se saben si son lo uno o lo otro, pues poseen características de ambos.
 Para empezar hay que hacer una aclaración antes de dar algunas reseñas que nos ayuden a contestar esta pregunta. Existe un género de anfibios anuros llamado Rana, perteneciente a la familia Ranidae,  que aquí en Chile no existe. Así que, de alguna forma, cuando se afirma de que en Chile NO HAY RANAS es absolutamente cierto. Ahora bien, la gente ha hecho algunas distinciones entre anfibios anuros, clasificándolas en dos grupos que , en el fondo, son una invención que facilita al observador principiante de la naturaleza a clasificar "de forma gruesa" a animales que poseen características comunes, pero que no necesariamente tienen un ancestro compartido. Es por esto que el clasificar anuros como "rana " o "sapo" no nos dice mucho desde el punto de vista de la Sistemática* pero que sí nos puede ayudar a identificar en campo a estos animales.
 En general las ranas son identificables por sobre sus primos los sapos, en que éstas viven asociadas muy íntimamente al agua, ya sean charcos, pantanos, ríos, etc. Si no viven casi completamente en ella (tal es el caso de Xenopus laevis, rana que ha sido citada anteriormente en la sección "taxonomía" por su terrible desempeño en la cadena trófica de algunas zonas del país), al menos pasan ahí la mayor parte del día, para sólo salir durante grandes migraciones, de modo de encontrar lagunas o fuentes de agua con mayores recursos alimenticios  que generalmente explotan hasta que ya no es posible hacerlo.
 Los sapos, por su parte, pueden vivir en lugares húmedos sin necesidad de estar muy cerca de una charca. Es habitual encontrarlos bajo troncos podridos, rocas y lugares generalmente obscuros o sombreados. Esto se debe a que necesitan mantener siempre una capa húmeda sobre su piel, ya que un porcentaje bastante alto de su intercambio gaseoso, variable para cada especie según su adaptación, es realizada a través de ella. Por lo tanto, si una rana o un sapo quedara severamente expuesto a la luz del sol o al calor diurno corre el grave peligro de morir por asfixia. Sin embargo, y a pesar de esta notable desventaja, si lo queremos llamar así, podemos encontrar anfibios increíblemente adaptados y que pueden sobrevivir a condiciones tan extremas como las existentes en Atacama, como es el caso de Bufo spinulosus.
Las ranas presentan adaptaciones morfológicas especializadas, como dijimos en un principio, para la vida acuática. Un ejemplo de ello es la presencia de membrana interdigital en sus patas traseras, característica en todos aquellos animales que tienen una fuerte vinculación con el agua. Esto les permite desplazarse con mayor velocidad y eficiencia. Además podemos agregar que sus formas generalmente son más estilizadas e hidrodinámicas, casi sin verrugas, con la misma finalidad. Sus extremidades posteriores son generalmente más largas que su cuerpo, y muy fuertes, con grandes músculos y fuertes huesos.
En el caso de los sapos, dichas adaptaciones son muy rudimentarias o simplemente no existen. Algunos no presentan membrana natatoria o está muy reducida. Son animales poco estilizados, en su mayoría podría calificárseles como "rechonchos" y verrugosos. De ellos se desprenden los mitos tan acunados por la gente de campo de que el tocarlos puede inducir la aparición de verrugas o manchas en la piel.
Sus extremidades suelen ser más cortas y débiles en comparación a las de sus primas las ranas. Es por esto que es más probable ver a un buen representante del grupo de los sapos caminando con pasos lentos y torpes, que saltando, como habitualmente se les caricaturiza.




A)
                                                                 B)
 Detalle patas traseras de: A.- Alsodes australis (sapo que presenta roborde cutáneo entre los dedos) ; B) Telmatobius dankoi (rana acuática del norte de Chile). Nótese la presencia de membranas interdigitales en B, adaptadas para el nado.


Reproducción.

Los anfibios, como su nombre lo indica (Anfi: "dos" ; Bios:"vida"), tienen como característica general  que en los primeros estadíos de su vida, como larva, comúnmente llamada "renacuajo", son estrictamente acuáticos, para luego  convertirse en adultos ,a través de un proceso llamado metamorfosis.
El apareamiento de los anfibios recibe el nombre de amplexus o abrazo nupcial. El macho se monta sobre la hembra, la cual generalmente es de mayor envergadura, para estimularla mediante apretones y fricciones a que libere los ovocitos. De esta forma el macho, que carece de órgano copulador (pene), los baña con semen para que estos se fecunden.
En muchas especies los huevos fecundados son abandonados por sus padres. Sin embargo existen algunas especies en que si hay cuidado parental, tal es el caso de Rhinoderma darwinii y R. rufum (ver taxonomía, Rhinodermatidae).
De los huevos saldrán larvas pisciformes que respiran, en un principio, a través de branquias, para luego durante el desarrollo formar pulmones funcionales.



Larva de Telmatobius dankoi: A.- Vista lateral ; B.- Vista dorsal ; C.- Disco oral ; D.-Abertura cloacal. ( Lámina obtenida de la publicación "Telmatobius dankoi, nueva especie de rana acuática del norte de Chile"- Formas, Northland, Capetillo, Nuñez,Cuevas & Brieva )


Amplexus o abrazo nupcial en Rhinoderma darwinii

Las larvas durante el proceso de metamorfosis pierden su cola, la cual retrocede por un fenómeno de autólisis celular (se auto digiere celularmente), cambian gradualmente su sistema branquial por pulmones verdaderos y desarrollan extremidades, primero las posteriores, luego las anteriores.
El adulto difiere bastante de su predecesor larval, tanto fisiológica como morfológicamente. Este es, sin duda, uno de los fenómenos naturales más interesantes en el reino animal.

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Anatomía de los anuros.

De los seres vivos animales más estudiados en aulas, por su facilidad de captura y manejo, desde el punto de vista anatómico, las ranas y los sapos son sin duda los más recurrentes. A menudo se utilizan como ejemplo de estructura y función de los vertebrados en los cursos de biología.
Un animal adulto, tanto de rana como de sapo carece de cola, de ahí su clasificación ANURO que quiere decir precisamente "sin cola". Las extremidades traseras o apéndices pélvicos son más largos y musculares que los delanteros o apéndices pectorales. Las patas delanteras carecen de pulgar, por lo que sólo poseen 4 dedos. En el caso de las patas traseras, éstas poseen 5 dedos y, en algunos casos, se suman a ellos un espolón que no se ve a simple vista, sino hasta hacer la disección.
En el rostro del animal podemos observar dos orificios nasales, también llamadas narinas o ventanas nasales, que permiten el ingreso del aire a la cavidad bucal. En el caso de los anuros, el aire que ingresa por las narinas al interior de la boca es "deglutido", por decirlo de alguna forma, ya que no poseen sistema diafragmal ni costillas que formen la presión negativa necesaria para que el aire ocupe las cavidades pulmonares. O sea, esto significa que la respiración de los anfibios es a "presión positiva", ya que deben forzar al aire a entrar.
Como es normal encontrar en los animales superiores, podemos ver 2 ojos funcionales, que en la mayoría de estos protruyen al exterior, dándole su apariencia característica de "ojos saltones". En ellos es posible encontrar una membrana protectora transparente llamada "membrana nictitante" que les permitiría sumergirse sin distorsionar la imagen bajo el agua a modo de escafandra. Los expertos señalan que esta no es otra cosa más que una prolongación de la cornea.
En algunas especies podemos encontrar membranas timpánicas externas, lo que les permitiría captar los sonidos. En época de apareamiento suelen hacer grandes coros de sonidos que van desde los muy agudos, como la rana peeper americána, hasta los más graves, como Caudiverbera. El ruido que producen es llamado "croar". Para este efecto, estos animales poseen una caja de resonancia llamada "saco del canto", que generalmente se hincha de forma desmedida, dependiendo la especie, amplificando su sonido de tal forma que puede ser escuchado por las hembras, que habitualmente no croan, a cientos de metros de distancia.
En algunas especies que carecen de tímpanos externos, poseen órganos internos que le permiten captar ruidos incluso bajo el agua. Tal es el caso de Xenopus laevis, que croa bajo el agua, y cuyas ondas sonoras se propagan a varios metros de distancia. Además estos animales poseen, al igual que los peces, una línea lateral (en algunos más desarrollados que en otros) que les permiten captar las vibraciones que se propagan en el agua.
Una boca habitualmente grande es particularmente notable a la hora de examinar externamente a estos animales. En algunos de ellos, como en el caso del género Bufonidae no existen dientes, aunque en las especies en general no son muy evidentes.
La piel, como dijimos anteriormente, suele ser muy húmeda para permitir el intercambio gaseoso. Recordemos que, para que un gas difunda al interior de una membrana, necesita una capa de agua donde solubilizarse, para luego ingresar al medio interno. Es por esto que, por ejemplo, nuestros pulmones tienen una capa de humedad constante que bajo la eventualidad de secarse nos asfixiamos de forma inmediata. Lo mismo pasa con los anfibios cuya respiración se realiza a través de la piel entre un 40 a 70 % aproximadamente, dependiendo de los hábitos de cada especie.
En la parte posterior del animal podemos encontrar un orificio que recibe el nombre de cloaca, que es el lugar donde desembocan los desechos de la digestión, las excreciones metabólicas y también las gametas.


Bajo la piel: La musculatura.

Los músculos de los anfibios han sido bastante importantes en la ciencia. No podemos olvidar la notable experiencia realizada por Galvani con las ancas de una rana muerta que respondían ante la acción de golpes eléctricos con movimientos de contracción. Esto permitió entender el mecanismo de transmisión de la información del movimiento a los músculos, desde el sistema nervioso hasta éstos.
En la siguiente figura se muestra un esquema con la musculatura de un anuro típico.



A.- Músculos superficiales de la zona ventral; B.-Músculos superficiales de la zona dorsal.

Soporte animal: El esqueleto.

El esqueleto es el sostén del cuerpo del animal. Es ahí donde se insertan la mayoría de los músculos, además de envolver y proteger gran parte del sistema nervioso.
Dependiendo de las diferentes especies podemos encontrar distintos grados de osificación, que también dependerá de la edad del animal. En algunos la mayor parte del sistema es de tipo cartilaginoso, mientras que en otros, como Caudiverbera, su grado de osificación es mayor, presentando más huesos que cartílagos.
El esqueleto de los anfibios puede dividirse en 2 zonas:

*El esqueleto axial: Comprende a la columna vertebral, cráneo y esternón.
*El esqueleto apendicular: Comprende a los miembros (patas).


El siguiente esquema muestra los huesos del esqueleto de un anuro típico.

Vista dorsal del esqueleto de una rana.
Los números romanos muestran los números correspondientes a los dedos.


La siguiente figura muestra el grado de osificación de una especie de sapo chileno.
Esqueleto de Batrachyla taeniata coloreada mediante técnica de diafanización.
Las zonas de color rojo corresponden a zonas completamente osificadas,
mientras que las zonas azulinas corresponden a zonas cartilaginosas.



                                                                                     Felipe Rabanal ©
Cráneo de Caudiverbera caudiverbera.
Nótese que tiene un grado de osificación completo.



El interior: El sistema digestivo.

Casi todo el interior de la cavidad celomática del animal está ocupado por el sistema digestivo.
En general, y como podemos apreciar en la siguiente figura, el sistema digestivo es bastante similar a los demás grupos animales que le siguen en la escala evolutiva. Sin embargo es importante señalar, a modo de diferenciar de otros grupos animales, como los mamíferos, tanto los desechos metabólicos como los desechos de la digestión van a desembocar a un saco común llamado cloaca y que comunica con el exterior.

Disección ventral de una rana.
El hígado ha sido desplazado hacia arriba par poder ver la vesícula biliar.


El sistema circulatorio:

El corazón se encuentra situado en la cavidad pericárdica, ventral al esófago, frente al septo transverso que separa completamente las cavidades celómica y pericárdica. El corazón está envuelto por una membrana, el pericardio, que es un saco de doble pared. La interna o visceral se encuentra adosada a la superficie cardiaca. Entre ésta pared y la parietal o externa, existe un liquido seroso destinado a disminuir el efecto del roce sobre la pared del órgano. Ambas membranas, la parietal y la visceral, se encuentran unidas en la base de los arcos arteriales.
El corazón consta de cinco cámaras: un seno venoso triangular, aurículas derecha e izquierda, un ventrículo y un cono arterial.


Sistema circulatorio.



Esta sección está en construcción, pronto habrá más información.
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